¡Consejos para el día del Examen!

Silvia Canal Méndez

 

¡Juristas, una semana!

 

En siete días estaréis sentados en un banco (seguramente incómodo) haciendo el examen que os hará oficialmente abogados, ¿no suena genial?

 

Este post está hecho desde nuestra experiencia y con la intención de trasmitiros tranquilidad, así que tomaos un respiro de los estudios y dedicad cinco minutos a este mensaje. Hace unos meses nosotros nos encontrábamos con los mismos nervios que debéis sentir vosotros en este momento, pero que no cunda el pánico, la probabilidad de que superéis este examen es muy alta. A continuación expondremos algunos consejos muy sencillos:

 

  • Os queda una semana, siete días, unas 168 horas... Ya no es el momento de hacer milagros, a estas alturas ya tenéis más que estudiado todo, nuestra recomendación es de de los próximos siete días, uséis cinco para estudiar, uno para repasar y uno para asimilar todos los conocimientos. El estudio el día anterior no sirve más que para ponerse más nervioso de la cuenta.

 

  • El próximo viernes intentad dormir bastantes horas y no hablar demasiado del tema, aún recuerdo las últimas 24 horas previas a nuestro examen como totalmente caóticas, mucha gente hablando del tema de la cuota litis (RECORDATORIO: está permitida) y otros puntos conflictivos, hasta el punto que decidí silenciar whatsapp, porque lo único que te provoca todo estos temas de última hora no es más que indecisiones.

 

  • Id con tiempo de sobra a la sede de vuestros exámenes, en nuestro caso, fue la Universidad Complutense, y para alguien que no ha estudiado en Madrid, es una miniciudad con mil edificios y con gran probabilidad de pérdida. Nosotros llegamos a la puerta con casi dos horas de anterioridad y ya había bastante gente. Tened en cuenta que para entrar al examen, se hace llamamiento de cada persona para que enseñe el DNI y te indican tu asiento, por lo que suelen comenzar a llamar a gente con bastante anterioridad para ir ocupando los asientos (¡¡¡NO OS OLVIDEIS DE LLEVAR EL DNI!!!).

 

  • A la hora del examen, es recomendable que vistáis ropa acorde al día. El día de nuestro examen de febrero recuerdo como uno de los días más fríos del invierno, incluso cayeron copos de nieve mientras esperábamos en la puerta y por desgracia me sentaron en la última fila de un aula con la ventana rota, por lo que tuve que hacer el examen con el chaquetón puesto, cosa que no fue, para nada, cómoda.

 

  • Además de estar atento a la vestimenta, os aconsejo que llevéis reloj de mano. Antes de hacer el examen, probamos en casa a hacer los exámenes de anteriores convocatorias y nunca tardamos más de una hora en hacerlos. El día del examen, cuando miré el reloj por primera vez y casi terminando, me di cuenta que llevaba sentada delante del examen casi 3 horas. Es aconsejable que podáis ir mirando la hora y calculando el tiempo que os queda. Además del reloj, también es aconsejable que llevéis una botella de agua, todo el mundo llevaba una y no pusieron ningún problema en ello. También puede ser bueno que llevéis unos caramelos que podáis tomar (sin molestar haciendo ruido) a nadie, son momentos de tensión que puede hacer pasar algún que otro mareo entre los candidatos.

 

  • Quizás este es uno de los consejos más importantes, repasad MIL VECES que estéis contestando la especialidad en la columna de la materia que hayáis elegido. Es una cosa que personalmente me horrorizaba, pensar que podía estar contestando en una fila que no correspondía a la especialidad. 

 

  • Recordad que las preguntas mal contestadas restan, mientras que si la dejáis en blanco, ni suman ni restan. Es aconsejable que penséis bien las respuestas y contestéis cuando estéis seguros, si dudas entre las cuatro opciones, yo no me la jugaría a contestar. 

 

  • Una vez terminado el examen, repasadlo y firmadlo, y una vez que lo terminéis, ¡TOCARÁ CELEBRAR! 

 

¡Vamos juristas! Ya estáis MUY cerca de la colegiación, es el momento de demostrar que los conocimientos de cuatro años de grado y uno de master han sido suficientes para formarte como abogado, y si estáis en el pequeño porcentaje de personas que suspenden, no desesperéis, en pocos meses habrá una nueva oportunidad de demostrar conocimientos.

La Sentencia Bankia

Alberto González Andrades

 

Juristas, esta semana se publicó la Sentencia del Tribunal Supremo sobre los recursos presentados contra la OPS de Bankia. Vamos a intentar hacer un breve análisis de la sentencia para terminar con nuestras opiniones del asunto.

 

Los antecedentes

 

Comenzamos el asunto en Valencia, en la que los demandantes presentan demanda solicitando (principalmente) la nulidad de la orden de compra de acciones de Bankia “por existencia de error y dolo invalidante del consentimiento” y, derivado de ello, la restitución de las acciones y del valor que se pagó en su momento por ellas.

 

En Primera Instancia se desestimó la demanda en su totalidad, teniendo que acudir a la Audiencia Provincial para conseguir (literalmente) “la nulidad por error-vicio en la prestación del consentimiento de la suscripción-adquisiciónpor los recurrentes.

 

Ante esto, Bankia presenta recurso de casación por producirse una mutatio libelli y por no cumplir el error en el consentimiento los requisitos exigidos (concretamente por no existir nexo necesario entre el error y la celebración del contrato).

 

Los fundamentos

 

En primer lugar se rechaza por el Tribunal la paralización del proceso por prejudicialidad penal pues, aunque llegara a no apreciarse delito, el proceso civil podría no verse afectado por ello, por las diferencias probatorias que existen entre un tipo de procedimiento y otro. También hace la Sala hincapié en que la demora que produciría la espera hasta la resolución del procedimiento penal supone en sí una vulneración a la tutela judicial efectiva.

 

En cuanto a la mutatio libelli, también rechaza la Sala la argumentación de la dirección letrada de Bankia pues considera que en la demanda se hacía, aunque confusa, referencia a todos los elementos que luego trata la Audiencia Provincial en su Sentencia.

 

En cuanto al error en el consentimiento, consideramos que es clave la reformulación de las cuentas en el año 2.011 (tras la emisión de la OPS) de la que resultaron unos resultados completamente diferentes a los primeros, cambiando los beneficios que aparecían en el folleto por unas pérdidas cuantiosas. A esto se suma que era la primera emisión de acciones, no existiendo un traking previo de las acciones (como podría pasar, por ejemplo, con BBVA o Santanter). Siendo requisito esencial la emisión de un folleto informativo (arts. 26 y ss. de la LMV) la información que este contiene es especialmente importante para que los pequeños inversores tomen su decisión. Además manifiesta que se agrava aún más la situación para aquellos pequeños inversores que invierten asesorados por los propios empleados de Bankia (como en el caso de las preferente se vuelve a recalcar la relación de confianza que mantenían los suscriptores con estos empleados). Finalmente, razona la Sala, que el nexo de causalidad “es evidente” pues el folleto se publica para que los inversores decidan sobre la inversión y si este es erróneo (en la forma en que este lo era) también lo será el consentimiento del pequeño inversor.

 

Comentarios

 

Lo más curioso de los fundamentos de la Sentencia (y que salva a Bankia) es la diferenciación entre los pequeños inversores y los institucionales. Nuestra opinión en este sentido era clara y en la línea de la Sentencia: no se pueden comparar los medios de que dispone el inversor de a pie (imaginemos a un autónomo que quiere invertir sus ahorros) con la capacidad de un gran inversor (un fondo de inversión o incluso otro banco de la competencia). Mientras uno se va a basar, principalmente, en lo que dice el folleto y la explicación y argumentos de su comercial de la oficina “de toda la vida” el otro observa toda la documentación de que dispone incluyendo todos la posible documentación contable (suyos y de las anteriores Cajas de Ahorros).

 

Con esto terminamos nuestro breve análisis de la Sentencia, y como no hay nada como leer la información de primera mano, os dejamos aquí abajo la Nota de Prensa con la Sentencia original en .pdf.

 

¡Como siempre agradecemos vuestros comentarios, tanto aquí como en las Redes!

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¡Happy anniversary!

Alberto González y Silvia Canal

 

Juristas (hay que ver como estoy aprendiendo a valorar estos inicios de frase), hace hoy algo más de un año que el equipo de examenabogacia.es paseaba por los pasillos de la universidad camino del comedor mientras comentaba lo poco preparado que nos veíamos para hacer el Examen de Acceso a la Abogacía. Ese mismo día pensamos que si nosotros estábamos poco preparados otros podían sentirse como nosotros, perdidos en el maremagnum de leyes y modificaciones, y sin saber muy bien que había que estudiar para poder pasar un examen tan importante. Esa misma tarde acordamos que lanzaríamos una web.

 

¿La realidad? Por aquél entonces no teníamos ni p... idea de como se preparaba una web, de cuanto nos iba a costar o de que contenido deberíamos subir. Pero nos dio igual. Hace un año lanzamos nuestro "producto", un producto que no merecía ni el calificativo de inacabado (difícilmente llegaba a ser un esbozo de lo que es ahora), pero el primer paso, el más difícil, estaba dado. Ese día nació de verdad examenabogacia.es... y su vida guarda ciertos paralelismos con la de una persona: al principio nació y, siendo honestos, no aportaba gran cosa pero poco a poco fue mejorando y, después de mucho esfuerzo y un gran cambio estamos orgullosos de, cada día, seguir haciendo este camino con vosotros.

 

Es increíble mirar 365 días atrás, y ver como ha cambiado todo este proyecto, que comenzó siendo una pequeña idea para poder ayudar a todos los estudiantes de Derecho a llevar mejor este requisito repentino y que seguimos considerando un proyecto en crecimiento, en el que cada día pensamos como podemos haceros la vida más fácil. No podemos terminar este post sin dar las gracias a todos los que estáis todos los días con nosotros, a nuestros compañeros que nos apoyan y publicitan gratuitamente (¡gracias Gema!) y a nuestros colaboradores.

 

¡Muchas gracias juristas!

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Diez “consejos” para el Examen de Acceso (por titularlo de alguna manera)

Ferran Beltran i Rodríguez

 

En su segunda edición, el examen de acceso a la abogacía es ya un clásico de la primavera, pero esta vez parece que se avanza unos meses para situarse también en febrero. De todos modos, y por lo que respeta la prueba parece que todo va a seguir igual y con pocos cambios, así que la preocupación principal sólo redundará en preparar el examen, más allá de la molestia que implica el hecho de desconocer su fecha, y – sólo para los frikis, que los hay… y los conoces – la frustración mañanera al descubrir que aún no han publicado la convocatoria. 

 

Para pasar el rato de espera, aquí dejo algunos modestos “consejos” de un aspirante de la última convocatoria, por si pueden servir de ayuda a los próximos candidatos:       

 

La vida es para los valientes.

 

En primer lugar, descárgate el examen de las ediciones pasadas e inténtalo sin mirar apuntes, ni códigos, manuales ni nada. Así, ¡a la brava!         

Perderás un par de horitas, pero este ejercicio puede ayudar a darte una “selfie” de tu nivel de preparación. Si no apruebas, no pasa nada, lo intentaremos de nuevo en unos días.           

 

¡CUIDADO! No hagas trampas ni te autocorrijas diciéndote “ah, sí… ésta la sabía…”.    


Recupera fuerzas.

 

Si has seguido el primer consejo, tómate un descanso, ¡campeón/a! Te has enfrentado a la pesadilla recurrente de muchas personas que empatizamos perfectamente con tu sufrimiento.  

 

¡CUIDADO! Una cerveza, vale. Dos ya…    


Todo es interesante.

 

No sé si estás satisfech@ con el máster, pero la verdad es que a diferencia de la carrera, suele darte un enfoque más práctico que la vida de bibliotecas. Por ello, el contenido de las clases resulta un plus a añadir a tu currículum, pues ya no importa tanto la traditio de la compraventa, sino como se elabora correctamente un recurso de casación. A lo mejor no todos los consejos te sirven directamente para la preparación del examen, pero sí que va a serte muy útil para tus primeras experiencias con la toga. Además, ten en cuenta que una buena nota en el máster puede ayudarte en la superación del sistema de acceso (actualmente, supone un 30%). 

 

¡CUIDADO! Si como especialidad profesional escogiste derecho canónico, te felicito muy sinceramente.    

     
Empieza la preparación.

 

Aunque algunos, y (como diría el gran Iker Jiménez) “me incluyo”,  tenemos tendencia a la espera, para aquello del ”ya si eso, cuando falten unas semanas”, es notablemente interesante poder seguir un calendario de preparación. Obviamente, las últimas semanas serán las más efectivas, por el comprensible estado de nervios, pero es bueno ir calentando motores.     

 

¡CUIDADO! Debes inscribirte a la prueba. ¡Que no se te pase el plazo, pájar@!    


Que debo/puedo priorizar.

 

La parte general –50 preguntas- se compone de cuestiones relativas a la ética y deontología profesional, y en definitiva al “savoir faire” de la profesión. Por ello, un buen dominio del Estatuto de la Abogacía Española y del Código Deontológico pueden ayudar a la superación del examen. Además, ello debe ser completado con los conceptos procesales básicos que vas a encontrar en la LEC, y en la LOPJ.           

¡CUIDADO! Tanto el Estatuto como el Código Deontológico son dos fósiles aun vigentes, pero que han sufrido algunas modificaciones notables, que a pesar de que no se han modificado formalmente, sí que afectan a la práctica real (p.e: la comunicación-habilitación obligatoria, la regulación de las Sociedades Profesionales, etc).          


¿Y la parte especial?

 

La parte especial  -25 preguntas– se compone de cuestiones relativas a los distintos órdenes jurisdiccionales. Aquí, cada aspirante puede elegir libremente la materia dónde se sienta más cómodo. Personalmente, no me la jugaría a una sola carta, porque en las ediciones pasadas ha habido auténticos “ensañamientos” en los cuestionarios de algunas de las materias, y siempre te puede salvar de un susto.

 

¡CUIDADO! A no ser que te apellides García de Enterría, te “chivo” que la especialidad de civil ha sido – erga omnes - más asequible en las anteriores ediciones. Puede ser un buen comodín, o una buena primera elección. 


Visita Examenabogacia.es

 

Faltaría más…  La realización de los test de la página puede servirte de guía para enfrentarte al examen.          

 

¡CUIDADO! Existen también otras iniciativas que ayudan a preparar el examen, a través de cursos, simuladores, packs de preguntas, etc. Todo puede ayudar (bueno... todo no. Pero... ¿y si sí?).  

 

"Om mani padmi um".

 

Repite los test, como si fuera un mantra. Con unas semanas de preparación, dedicando algunas horas al día, te vas a sentir cómodo para volverte a enfrentar a los cuestionarios de las ediciones pasadas, así como los de examenabogacia.es. Seguramente, recordarás algunas de las preguntas, y vas a dudar de la respuesta correcta. Inténtalo, y compara tus resultados con los del primer día. Seguro que la mejora es más que evidente.     

   

¡CUIDADO! Si estás aprobad@, no te relajes y sigue con la preparación, pero hoy a celebrarlo con unas pizzas.    

     

Semana del examen y examen.

 

No sé qué tal vas de nervios, pero yo fatal. Descansa bien, y procura repasar todo lo que has aprendido, pero no te ofusques, porque ya sabes que el Derecho es omnipresente, y nadie te va a preguntar el art. 12 del Tratado de Funcionamiento de la UE.                       

 

¡CUIDADO! Mírate por si acaso el art. 267 TFUE, que seguro que sale. 

 

Espera de los resultados.

 

Estoy completamente convencido de que habrás hecho un buen examen, y que estás sobradamente preparad@ para colegiarte, y a empezar tu futuro profesional.    

 

¡CUIDADO! Si has aprobado y no nos lo has contado, ya estás tardando. 

 

¡Muchos ánimos, compañer@s, y si no os ha servido nada de lo anterior, lo siento, porque no devolvemos su dinero!

 

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Y las cotizadas se modificaron...

Alberto González Andrades

 

Aunque lejos queda ya la aprobación de la Ley 31/2014 de 3 de diciembre, por la que se modifica la Ley de Sociedades de Capital para la mejora del gobierno corporativo, la misma introduce entre sus novedades la inclusión de los artículos 529 sexies, octies, terdecies, quaterdecies, quindecies y nunca es tarde para un pequeño análisis jurídico…

 

En primer lugar trataremos los nombramientos del Presidente, Vicepresidentes, Secretario y de los Vicesecretarios, de haberlos, recogidos en los apartados sexies y octies. En ambos casos será el propio Consejo de Administración el que, de entre sus miembros, elegirá al Presidente y Vicepresidentes y al Secretario y Vicesecretarios pero, como novedad, deberá oír a la Comisión de Nombramientos y Retribuciones, que mediante informe plasmará su opinión sobre los candidatos a los respectivos puestos.

 

La Comisión de Nombramientos y Retribuciones viene definida en el apartado quindecies del artículo 529 de la Ley de Sociedades de Capital, siendo tal el órgano encargado de observar el “buen gobierno” llevado a cabo por el Consejo de Administración de la sociedad. Para alcanzar tal objetivo la Ley prevé que la composición de la Comisión sea “pura”, no teniendo cabida en la misma los consejeros ejecutivos de la sociedad y debiendo, al menos dos de ellos, ser consejeros independientes, y actuando, en todo momento, llevados por su independencia. El número de miembros de la Comisión, así como la forma de actuación de esta, vendrá determinado por los Estatutos de la Sociedad o, a fin de evitar modificaciones estatutarias, por el Reglamento del Consejo de Administración. Las funciones de la Comisión vendrán determinadas nuevamente por “la ley, los estatutos sociales o, de conformidad con ellos, el reglamento del consejo de administración” y, en cualquier caso, llevarán a cabo (i) la evaluación de las capacidades de los miembros del Consejo de Administración, para lo que elaborarán los correspondientes informes a la hora de nombrarse tanto al Presidente y Vicepresidentes como al Secretario y Vicesecretarios, (ii) establecer objetivos del sexo menos representado en el Consejo de Administración y orientar al propio Consejo sobre las acciones necesarias para ello, (iii) elevar al Consejo de Administración las propuestas de Consejeros Independientes por cooptación, (iv) informar las propuestas de nombramiento del resto de Consejeros, así como del personal de alta dirección, (v) procurar la correcta sucesión del Presidente del Consejo y (vi) proponer al Consejo la política de retribuciones de los Consejeros y Directores Generales.

 

La Comisión de Auditoría, del apartado quaterdecies, similar en regulación a la Comisión de Nombramientos y Retribuciones, tiene por función el control de interno contable, financiero, de riesgos y fiscal de la sociedad; siendo la encargada de emitir informe a la hora de elegir al auditor externo de la sociedad, de las relaciones con este y de emitir, antes de que el auditor lo haga, un informe sobre la independencia del auditor de cuentas. Sus miembros son, consejeros no ejecutivos, al menos dos de ellos independientes y uno deberá tener conocimientos y experiencia acreditados de contabilidad y/o auditoria.

 

A la hora de nombrar al Presidente y Vicepresidentes del Consejo y al Secretario y Vicesecretarios en su caso, es obligatoria la emisión por la Comisión de Nombramientos y Retribuciones de un informe en el que se valore la experiencia e idoneidad de los candidatos presentados por el Consejo para su nombramiento. Dicho informe será también necesario de producirse la separación del Secretario y Vicesecretarios.

 

En lo relativo al nombramiento de los miembros de ambas Comisiones, se ha de acudir al artículo 529 duodecies, del que resultan Consejeros no ejecutivos aquellos que no desempeñan funciones de dirección en la sociedad o en su grupo, sin importar la estructura jurídica bajo la que se haya organizado dicha labor. Los Consejeros independientes son aquellos nombrados por sus circunstancias personales y profesionales y que no se verían afectados por sus relaciones con la sociedad o sus directivos. No pueden ser considerados tales quienes hayan sido empleados o consejeros ejecutivos de la sociedad en los últimos 3 o 5 años; quienes reciban de la sociedad o del grupo cantidad alguna por concepto diferente de la mera actuación como consejero; quienes mantengan relación de negocios con la sociedad, ya sea a titulo personal o como accionista “significativo”, consejero o alto directivo de la sociedad prestadora de servicios, entre las que se incluirá a asesores y consultores; tampoco serán consejeros independientes los cónyuges de consejero ejecutivo o alto directivo de la sociedad.

 

Una vez vistos estos órganos y el contenido general de esta “reforma del buen gobierno” quedará por ver la realidad de la misma pues ¿realmente van a existir en los Consejos de Administración Comisiones absolutamente independientes, que planten cara al propio Consejo y representen idílicamente a las minorías de accionistas? ¿o terminarán siendo más bien órganos dónde poder acomodar a personas que en su día fueron útiles para la sociedad?

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¡A la Orden mi Ministro!

Silvia Canal Méndez

 

Tic tac, tic tac… ¿y la Orden?

 

Es lo único que me pasa por la cabeza estos días en los que, personas como yo, esperamos la Orden del Ministerio en el que se convoque el próximo Examen de Acceso a la Abogacía.

 

¿Por qué esta impaciencia? Porque tal y como establece el artículo 18 del Real Decreto 775/2011 sobre el acceso a las profesiones de Abogado y Procurador de los Tribunales, esta Orden debe publicarse en el BOE con una antelación de tres meses a la celebración del examen. O lo que es lo mismo, tienen siete días para publicarla o el Examen obligatoriamente deberá posponerse (al menos una semana más, pues debe fijarse un fin de semana).

 

Al desconocimiento de la fecha concreta se suma el hecho de que, a casi tan solo tres meses del gran día, se suma el desconocimiento de las sedes donde podremos presentarnos (que pensamos que serán las mismas), la estructura de la prueba (ya solo falta que nos añadan caso práctico) y la maravillosa materia (el epicentro de nuestro enero), ya que aún cuando queramos ponernos a estudiar, no tenemos un claro índice de la materia, una certeza absoluta de que no estamos estudiando en vano, lo que nos lleva a guiarnos por la convocatoria del año pasado.

 

Pues sólo nos queda esperar que nuestro querido Ministro tenga a bien publicar la Orden y podamos respirar tranquilos. O todo lo tranquilo que se nos permita…

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¡Papanatas!¡Llorones!¡Baratijas!¡Pellizco!

Alberto González Andrades

 

Juristas, otro curso comienza y todos, más tarde o más temprano, tenemos como objetivo aprobar esta barrera de entrada a la profesión que es el Examen de Acceso a la Abogacía.

 

Este curso sin duda será movidito para todos, solo hay que mirar atrás a estos últimos meses para tener la certeza de que será duro. No nos cabe duda de que será un curso maravilloso, no importa si acabas de entrar en el Grado (ojito y no te dejes llevar, que no estás en el bachillerato), si ya sabes como funciona esto o si ya ves el final de esta carrera de fondo y te vas acercando a nuestra meta.

 

Este año tenemos novedades a todos los niveles y de todo tipo, malas y buenas. Las malas, que todo sea esto, son que nuestro amado Legislador parece haberse puesto las pilas a la vista de una más que posible pérdida de la mayoría que reina en las Cortes. Las buenas que nuestro Ministro Catalá y su equipo han decido que un solo Examen al año era poco para la estructura de los Masters de Acceso y la afluencia de candidatos por lo que ahora tenemos (a falta de la Orden que nos convoque) dos fechas a rodear en nuestro calendario: una de ellas el 27 de febrero y la otra en septiembre. También hay noticias malas dentro de las buenas y es que aún no tenemos el temario del Examen, por lo que tendremos que estudiar y rezar para que no cambie demasiado.

 

También nosotros traemos novedades: desde hace algunas semanas hemos cambiado nuestra forma de proveeros de ejercicios y ahora los tenéis disponibles en modalidad online, por lo que solo tenéis que entrar, marcar vuestras respuestas y ver cómo de bien (o mal) vais en vuestros estudios. De momento esta nueva modalidad está incompleta (mientras escribo esto subo el Examen nº9 a la web) pero poco a poco vamos actualizando.

 

Finalmente, a lo largo del verano estuvimos probando nuestra propia app para facilitaros más vuestro estudio. Lamentablemente solo esta disponible para Android y no desde la Play Store pero funciona tan bien como la web… ¡solo que desde tu bolsillo!

 

Entre todos haremos que este sea un gran año

 

¡Suerte juristas y bienvenidos a otro año con examenabogacia.es!

  

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La usucapión de Smaug

Alberto González Andrades

 

Hoy os traemos un post con un poco de humor jurista, una historia por todos conocida pero que pocas veces ha sido tratada desde un punto de vista jurídico: la llegada de Smaug a Erebor. ¿Era realmente Thorin el legítimo dueño de la Montaña Solitaria? ¿Con qué derecho se presentaron los enanos en la Puerta Lateral?

 

Cuenta la leyenda que Smaug vivió bajo la montaña durante más de dos siglos. ¿Qué hubiera pasado si en lugar de Erebor se hubiese tomado el Teide? 


En primer lugar, ¿qué es la usucapión? El Código Civil no hace referencia a ella bajo este nombre, sino que se refiere a la usucapión como “prescripción”. Dice el artículo 1930 que “Por la prescripción se adquieren, de la manera y con las condiciones determinadas en la ley, el dominio y demás derechos reales”. Clásicamente se ha distinguido entre usucapión ordinaria, en la que el poseedor actúa de buena fe y con un título justo y la usucapión extraordinaria en la que no se exige nada de esto pero si se requiere un periodo continuado de tiempo más largo para adquirir el dominio. Entendemos que nuestro querido Smaug no tenía ni justo título, ni una especial buena fe, por lo que tendríamos que acudir a la usucapión extraordinaria.


La prescripción adquisitiva extraordinaria, quitando los requisitos especiales de la otra modalidad, requiere un periodo de posesión mucho mayor, fijándose en 30 años para los bienes inmuebles. Lamentablemente para el dragón, se exige que la posesión sea:


  • En concepto de dueño: no cabe duda en lo relativo a este requisito,
  • Pública: era notorio que Smaug habitaba la Montaña Solitaria,
  • Pacífica: parece que existían algunas personas que se oponían fervientemente a la posesión del dragón,
  • No interrumpida por abandono superior a un año ni por requerimiento judicial


Parece, en resumen, que, según nuestro ordenamiento, Smaug hubiese tenido realmente complicado probar que los enanos no tenían ningún derecho sobre Erebor, pasando a ser el primer dragón desahuciado de la historia.


(Aún así, nos parece poco probable que la Administración le hubiese dejado usucapir el Teide).

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De cómo Papá Estado castiga a las empresas: la CNMC.

Alberto González Andrades


A lo largo de estos meses hemos visto como ha aumentado la actividad recaudatoria de la Administración por medio de procesos sancionadores, ya sean tributarios, ya por vulneraciones de competencia o por Tráfico y Seguridad Vial. En esta entrada os queremos hablar un poco de los procedimientos iniciados por la CNMC por las conductas prohibidas en la Ley de Defensa de la Competencia.


Pero primero los hechos, que no son otros que una cantidad reseñable de expedientes sancionadores en los últimos meses. Analizando solo los algunos podemos ver que la CNMC se esta convirtiendo en una máquina de hacer dinero para el Estado español (o al menos lo está intentando). Esta es una pequeña lista de los procesos más recientes (aunque también incluimos los más grandes gestionados por la CNMC):


  • Caso Residuos: 98 millones (reparto de mercados),
  • Caso Telefonía Móvil: 119 millones (fijación de precios),
  • Caso Navieras: 88 millones (fijación de condiciones),
  • Caso Lácteos: 88 millones (principalmente por fijación de precios y reparto de mercados),
  • Caso E.S. Hidrocarburos: 32 millones (fijación de precios, no agresión e intercambios de información),
  • Caso Telefonica-PYMES: 26 millones (política de descuentos).


¿Qué puede llevar a una empresa a tener que pagar tanto dinero? La respuesta, a nivel interno, está en el contenido, principalmente, de los artículos 1, 2, 3 de la Ley de Competencia. Las conductas colusorias del artículo primero de esta Ley se aplicaría para vulneraciones que no excedan del ámbito geográfico del Estado y en el artículo 101 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea en el caso de que traspase la frontera y afecte a, al menos, dos países de la Unión, siempre que “produzcan o puedan producir” una limitación total o parcial o un falseamiento de la competencia. La lista de conductas no es cerrada pues la Ley utiliza para referirse a ellos la expresión “en particular”, no excluyendo la existencia de otros similares que tengan el mismo impacto, e incluye, y como ya hemos visto arriba son las vulneraciones más comunes:


  • La fijación, de forma directa o indirecta, de precios o de otras condiciones comerciales o de servicio.
  • La limitación o el control de la producción, la distribución, el desarrollo técnico o las inversiones.
  • El reparto del mercado o de las fuentes de aprovisionamiento.
  • La aplicación, en las relaciones comerciales o de servicio, de condiciones desiguales para prestaciones equivalentes que coloquen a unos competidores en situación desventajosa frente a otros.
  • La subordinación de la celebración de contratos a la aceptación de prestaciones suplementarias que, por su naturaleza o con arreglo a los usos de comercio, no guarden relación con el objeto de tales contratos.


Pero no toda conducta de las arriba plasmadas que tenga influencia en la competencia es ilegal, pudiendo ser autorizadas, expresamente, por el Gobierno cuando estos acuerdos mejoren la producción, permitan a los consumidores beneficiarse de las ventajas de los acuerdos y siempre que no supongan una limitación de la competencia mediante restricciones de entrada o eliminación de competencia respecto a determinados productos ofrecidos por las empresas que participen del acuerdo.


Después de estas pequeñísimas pinceladas de los primeros artículos de la Ley de Defensa de la Competencia, echemos un vistazo a las compañías que se vieron afectadas por los expedientes que arriba mencionamos con nombres “particulares”: ACS, FCC, Sacyr, Ferrovial, Movistar-Telefónica, Orange, Vodafone, Danone, Nestlé, Puleva, Endesa, Fenosa, Iberdrola (estas últimas vieron como la Audiencia Nacional anuló la, hasta entonces, mayor multa en materia de competencia)… después de ver las multas y asumiendo que estás grandes compañías tienen grandísimos asesores jurídicos, ¿cuál es el beneficio que obtienen las compañías con estas fijaciones de precios o con los repartos de mercado?


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¿Cómo elegir tu Master de Abogacía?

 Silvia Canal Méndez

 

Y parece que llegó el momento de pararse a pensar en el futuro que nos depara, estamos en el último año de la carrera y nos empieza a entrar el pánico sobre que será de nosotros una vez acabados nuestra etapa universitaria. Mi primer consejo: ¡QUE NO CUNDA EL PÁNICO!, se que es difícil, yo también pase por este momento y cundió (y mucho), pero hoy y desde aquí quiero ayudaros a que os centréis en los puntos que a mi parecer son mas importantes.

 

¿Por qué tengo que hacer el Máster?

 

Esta es la primera pregunta que se me pasó por la cabeza “¿Por qué?”, y es bastante simple de contestar, porque desde la entrada en vigor de la Ley 34/2006 de Acceso a la Abogacía, todos los graduados en Derecho debemos, después de, al menos cuatro interminables años, estudiar un año adicional para prepararnos para el querido Examen Oficial de Abogacía.

 

En mi caso, al no tener que trabajar mientras estudiaba, ni siquiera me planteé el realizar un master online o no presencial, pero es una opción que debes plantearte si te encuentras trabajando y no dispones del tiempo necesario para asistir a clases.

 

¿Cuáles son las características importantes en las que basar la decisión?

 

Quizá existan muchas más particularidades, pero en mi opinión las más importantes pueden ser las siguientes:

 

1) Objetivos del curso y calidad del programa: Es importante que el Master habilitante tenga la mejor calidad posible, ya que al fin y al cabo es éste programa el que terminará por darte el último empujoncito al mundo laboral. A su vez, los objetivos deben ser los de preparar de la mejor manera posible a los futuros profesionales.

2) Profesorado: Una buena calidad en el profesorado siempre es un punto a favor hacia dicho Máster. Además, puede ser también muy interesante que parte del profesorado provengan de los grandes despachos, tanto nacionales como internacionales, de tal manera que puedan prepararnos para el mundo real desde su propia experiencia.

3) Networking: Para mí, antes de comenzar el Máster esta palabra no significaba nada. Ahora bien, desde el primer día de clase siempre se nos ha insistido en la importancia de conocer gente y entablar relaciones con ellos con la finalidad de conseguir trabajo o potenciales clientes. Por ello, un buen Máster puede conseguirte una buena red de contactos.

4) Bolsa de empleo: Otro punto que debe ser muy importante a la hora de elegir Máster. Cuanta más calidad tenga la escuela, mejor serán las ofertas de empleo que te pueden dar desde la escuela. Además es importante a la hora de conseguir tanto las prácticas obligatorias de final de Máster como la probabilidad de poder conservar tu posición en dicho despacho.

5) Procesos de selección: Un duro proceso de selección suele ser sinónimo de un buen Máster, pero no te preocupes, si has conseguido llevar adelante una carrera como Derecho, este punto no debe resultarte difícil. En los procesos de selección no suelen darle demasiada importancia a los conocimientos jurídicos, porque al fin y al cabo estás intentado entrar en ese centro para que te preparen, pero si es importante que lleves un buen nivel de ingles y ágil capacidad lectora y numérica. Es quizá esta última prueba la que personalmente me pareció más difícil, ya que las personas que venimos de letras no solemos tener destreza con los números.

 

 

¿Dónde me puedo informar sobre los diferentes tipos de Máster?

 

Ahora que ya hemos apuntado las características en las que nos debemos de fijar llega el momento de ponerse a buscar información de los distintos tipos de Máster que existen, pero…. ¿dónde puedo informarme?.

 

En primer lugar, podrías informarte sobre los Máster que imparten en la universidad donde has estudiado, pero quizás quieres saber algo más allá.

 

Está bien, coge tu ordenador y a buscar. Te recomiendo que no te des el atracón en una tarde, debes mirar poco a poco, comparar programas e ir descartando aquellos que por una razón u otra no te atraen.

 

A continuación, debes plantearte la temible pregunta…

 

¿Quiero hacer un Máster doble o uno simple? ¿En España o en el extranjero?

 

Ambas opciones tienen sus ventajas y sus inconvenientes. Al realizar un Máster doble, además de prepararte para el Examen Oficial de Abogacía consigues una especialización y al realizarlos de manera simultanea ahorras más tiempo que al hacerlos por separado.

 

Otra opción que me había planteado era la de realizar en España el Máster habilitante y estudiar a continuación uno de especialización en el extranjero, ya que están muy bien vistos a la hora de buscar trabajo y tienes la ventaja de que si estudias en el extranjero tu nivel de conocimiento del idioma sea tal alto que tanto empresas nacionales como internacionales se interesen en tu perfil.

 

¿Y que pasa con el precio?

 

Por último y no por ello menos importante, llegó el momento del precio. A nivel nacional, la horquilla de los precios comienza a partir de los 1.500 euros para un Máster simple, llegando a unos 30.000 euros un programa doble en una escuela de negocios. Nadie mejor que tu sabrá hasta donde puedes permitirte llegar. Si aun estás al principio de tu carrera, joven prejurista, te recomiendo que trabajes los veranos si quieres invertir en tu educación.

 

¿Qué hice yo?

 

Valorar todas las opciones. Cogí una hoja Excel y añadí todos los Master: nombre de la escuela, precio del programa, posición en ranking (de existir), ciudad, coste de vida en la ciudad, requisitos de entrada, si el programa era simple o doble y, por supuesto, pros y contras (esto último de forma más subjetiva). En una misma hoja todo, nacionales y extranjeros, simples y dobles, baratos y caros. Con colores, de un vistazo podía verlo todo.

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