Estudia con Nosotros. Las Sociedades Profesionales (I)

Mikel Reyna Escalera

 

Introducción

 

Tal como el artículo 28.1 EGA establece, los abogados podrán ejercer la abogacía en forma colectiva empleando cualquier forma lícita en derecho, incluyendo las sociedades mercantiles.

 

La sociedad profesional (“SP”) es un régimen societario que, tratando de ser respetuoso con lo establecido para cada forma societaria, cuenta con varias peculiaridades que la Ley 2/2007 de Sociedades Profesionales (“LSP”) establece con el fin, entre otros, de proteger la independencia de los profesionales, evitando injerencias de terceros ajenos a la profesión.

 

Ya en el Código Civil se establecía un germen de la sociedad profesional, estableciéndose en el artículo 1678 que “La sociedad particular tiene únicamente por objeto cosas determinadas, su uso, o sus frutos, o una empresa señalada, o el ejercicio de una profesión o arte.”

 

De este modo, no puede pensarse, en ningún caso, que tienen ascendencia gremial puesto que, desde la antigüedad, las hermandades gremiales eran entes supraprofesionales constituidas con el fin de agrupar y facilitar a los profesionales protección de su actividad ante la influencia o intervención de la Corona o el aparato estatal de la Edad Media, desembocando en 1247 con la creación del germen del Colegio de Abogados de Zaragoza.

 

Así pues, en conclusión, una sociedad profesional es una agrupación societaria de diversos profesionales creada a fin de realizar una ordenación privada de su actividad profesional, la cual cuenta con diversos mecanismos de protección de independencia e injerencias externas, tanto de los socios, como de partícipes o accionistas ajenos a la profesión.

 

Requisitos en su objeto

 

Tal como establece el artículo 1.1 LSP, las sociedades profesionales tendrán como objeto social la realización en común de una actividad profesional. Dicho objeto será exclusivo, no pudiéndose adoptar otro.

 

De este modo, tal como establece el mencionado artículo 1, una actividad profesional será aquella que, requiriendo una titulación universitaria, pudiendo, además, ser necesaria, la inscripción en un colegio profesional.

 

Así pues, en virtud de lo dicho, una actividad que, únicamente, requiera colegiación o inscripción administrativa, tal como la Administración de Fincas, o la auditoría de cuentas, no podrán inscribirse como sociedad profesional, tal como la DGRN ha venido reiterando. En este sentido, RDGRN de 16 de Mayo de 2009 ha venido reiterando que una profesión que solo requiera inscripción en un registro administrativo no puede considerarse actividad profesional en el sentido de lo establecido en LSP.

 

El ejercicio en común se verificará cuando los actos propios de dicha profesión sean ejecutados bajo una razón social y le sean atribuidos, tanto derechos y deberes a esa razón.

 

Las sociedades profesionales podrán ejercer varias actividades profesionales, siempre que su desempeño no se haya declarado incompatible por norma de rango legal.

 

Requisitos subjetivos

 

  • Más del 50% de los derechos de voto, capital social o patrimonio y miembros –si es sociedad civil- deberán estar en manos de socios profesionales.

 

  • En lo que a órgano de administración respecta, la mayoría de miembros, así como el Consejero Delegado, deberán ser socios profesionales. En caso de que se opte por un órgano unipersonal, este deberá ser socio profesional.

 

  • No podrán ser socios profesionales las personas en las que concurra causa de incompatibilidad para el ejercicio de la profesión o profesiones que constituyan el objeto social, ni aquellas que se encuentren inhabilitadas para dicho ejercicio en virtud de resolución judicial o corporativa.

 

Estos requisitos deberán cumplirse a lo largo de toda la vida de la sociedad profesional, constituyendo causa de disolución obligatoria su incumplimiento sobrevenido, a no ser que la situación se regularice en el plazo máximo de seis meses contados desde el momento en que se produjo el incumplimiento.

 

Los socios profesionales únicamente podrán otorgar su representación a otros socios profesionales para actuar en el seno de los órganos sociales.

 

La sociedad profesional únicamente podrá ejercer las actividades profesionales constitutivas de su objeto social a través de personas colegiadas en el Colegio Profesional correspondiente para el ejercicio de las mismas.

 

Los derechos y obligaciones de la actividad profesional desarrollada se imputarán a la sociedad, sin perjuicio de la responsabilidad personal de los profesionales contemplada en esta Ley.

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