Estudia con Nosotros (XI): La contabilidad y la fiscalidad del abogado

Alberto González Andrades

 

¡Hola juristas!

 

Hoy vamos a intentar tratar brevemente unas cuestiones básicas de nuestra profesión que se incluirían en el epígrafe a.1.12 “La contabilidad y la fiscalidad del abogado”. Dentro de este post vamos a tratar algunos temas contables básicos, algunas formalidades con la AEAT así como cuestiones impositivas y muy poco sobre la Seguridad Social del abogado y la sociedad.

 

Estas obligaciones van a variar en función de la forma que elijamos para ejercer la profesión. Vamos allá.

 

Entre las opciones de que disponemos encontramos ejercer la profesión integrados en el ámbito organizativo de una empresa (bajo contrato laboral), ejercer la actividad de forma autónoma o ejercer la actividad bajo el paraguas de una sociedad.

 

  • Si elegimos ejercer la profesión bajo contrato laboral no tendremos ningún tipo de obligación contable ni trámites con la AEAT. Tampoco tendremos que cumplir con las obligaciones recogidas en la Ley del IVA. La única obligación (como todo ciudadano de a pie) que tendremos que cumplir será la tributación (por rendimientos del trabajo) en el IRPF de los ingresos pagados por nuestro empleador.

 

  • Si decidimos “montárnoslo por nuestra cuenta”, ejercer la profesión de forma autónoma, tendremos muchas más obligaciones. A todos los niveles. El abogado autónomo está obligado a darse de alta en el RETA o, según guste, en la Mutualidad de la Abogacía.

 

Técnicamente no es obligatorio llevar una contabilidad (según el Código de Comercio) pero, como siempre, hay que analizarlo todo en su conjunto, y la normativa fiscal nos obliga a llevar un registro de ingresos y gastos y de fondos y suplidos, y conservar todos aquellos documentos acreditativos de las operaciones realizadas (no os olvidéis de la documentación sobre gastos deducidos). En términos puramente fiscales, el abogado autónomo tributará los rendimientos en el IRPF por actividades profesionales en el año siguiente a la finalización del ejercicio (fecha clave 30 de junio). En temas de IVA, el abogado autónomo también está obligado a repercutir el tipo correspondiente (21% actualmente) al cliente y a presentar declaraciones trimestrales (Modelo 303) y la declaración resumen anual (Modelo 390) en las que podremos compensar el IVA soportado en los bienes comprados o los servicios contratados con razón de nuestra actividad profesional. Finalmente, en cuanto a las obligaciones formales con la AEAT estamos obligados a darnos de alta en el IAE (epígrafe 731). Recordad que para poder deducir gastos hay que afectar los bienes y servicios a la actividad profesional, sino podríamos llevarnos una sorpresa en alguna inspección.

 

  • En último lugar, también podemos ejercer la profesión bajo sociedad civil o mercantil (nuevamente con diferencias entre ellas).

 

Si decidimos montar una sociedad mercantil, en el apartado fiscal, tributaremos nuestros beneficios por Impuesto sobre Sociedades en el que podremos deducir nuevamente todo tipo de gastos afectos a la actividad de la sociedad. En este caso, como la sociedad será la titular de los contratos (por ejemplo, de alquiler y suministros) no tendremos los problemas que existen al elegir ser autónomo. En lo relativo al IVA volvemos a estar en la misma situación que antes, declaraciones trimestrales (303) y resumen anual (390) con posibilidad de compensar IVA soportado y repercutido. La sociedad será la emisora de facturas al cliente y sus datos son los que deberán aparecer en toda factura que pida a proveedores y otros terceros. En cuanto a la contabilidad, las sociedades tienen mayores obligaciones, debiendo formular cuentas anuales (ojo, que si no presentamos cuentas durante tres años nos cierran la hoja registral) y mantener y llevar libros contables. Finalmente, y más tedioso en la realidad, las obligaciones formales con la AEAT. Tendremos que conseguir el alta censal, conseguir el NIF y el IAE (036 y 037), presentar la declaración del IS (200) y las de IVA (303 y 390). 

 

Las sociedades civiles, tributarán por régimen de atribución de cuentas en el IRPF de sus participantes y también cumplirán con sus obligaciones formales debiendo darse de alta, conseguir en NIF y el IAE.

 

Además, habrá que dar de alta a los trabajadores en la Seguridad Social, para lo que habrá que conseguir un número CCC de la empresa, que los trabajadores tengan un número propio, asignar un autorizado RED a la compañía, rellenando los modelos TR que correspondan para todo ello.

 

Importante, en lineas generales: 

 

  • Tributación: trabajo por cuenta ajena (IRPF), por cuenta propia (IRPF), sociedades civiles (atribución de rentas en el IRPF de los socios) y sociedad mercantil (IS). En temas de IVA estarán obligados el autónomo y las sociedades (civiles y mercantiles).
  • Obligaciones con la Seguridad Social: trabajo por cuenta ajena (basta con tener número de la SS), por cuenta propia (alta en el RETA o en la Mutualidad y las derivadas de la contratación de terceros) y sociedades civiles y mercantiles (alta y afiliación de trabajadores y, al inicio, alta de la empresa y del autorizado RED).
  • Contabilidad: trabajo por cuenta ajena (exento), por cuenta propia (llevanza de libros y conservación de justificantes a efectos fiscales), sociedades (llevanza de libros y presentación de cuentas anuales).
  • Obligaciones formales con la AEAT: trabajo por cuenta ajena (exento), por cuenta propia (IAE), sociedades (IAE, NIF, Alta Censal...).
  • Modelos de AEAT y TGSS: IRPF (100, 130 y 184), IS (200 y 202) e IVA (303 y 390); NIF, IAE... (036 y037); Modelos de la TGSS (FR-10, TA.1, TA.6...).

Como siempre, esperamos que este post os resulte de ayuda y, también como siempre, que nos comentéis cualquier cosa a través de Redes Sociales o abajo en los comentarios.

 

¡Hasta la próxima, juristas!

 

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Comentarios: 1
  • #1

    Aurelia (sábado, 17 febrero 2018 18:32)

    Hola, gracias por este post, ha sido de gran ayuda.
    Saludos