Y las cotizadas se modificaron...

Alberto González Andrades

 

Aunque lejos queda ya la aprobación de la Ley 31/2014 de 3 de diciembre, por la que se modifica la Ley de Sociedades de Capital para la mejora del gobierno corporativo, la misma introduce entre sus novedades la inclusión de los artículos 529 sexies, octies, terdecies, quaterdecies, quindecies y nunca es tarde para un pequeño análisis jurídico…

 

En primer lugar trataremos los nombramientos del Presidente, Vicepresidentes, Secretario y de los Vicesecretarios, de haberlos, recogidos en los apartados sexies y octies. En ambos casos será el propio Consejo de Administración el que, de entre sus miembros, elegirá al Presidente y Vicepresidentes y al Secretario y Vicesecretarios pero, como novedad, deberá oír a la Comisión de Nombramientos y Retribuciones, que mediante informe plasmará su opinión sobre los candidatos a los respectivos puestos.

 

La Comisión de Nombramientos y Retribuciones viene definida en el apartado quindecies del artículo 529 de la Ley de Sociedades de Capital, siendo tal el órgano encargado de observar el “buen gobierno” llevado a cabo por el Consejo de Administración de la sociedad. Para alcanzar tal objetivo la Ley prevé que la composición de la Comisión sea “pura”, no teniendo cabida en la misma los consejeros ejecutivos de la sociedad y debiendo, al menos dos de ellos, ser consejeros independientes, y actuando, en todo momento, llevados por su independencia. El número de miembros de la Comisión, así como la forma de actuación de esta, vendrá determinado por los Estatutos de la Sociedad o, a fin de evitar modificaciones estatutarias, por el Reglamento del Consejo de Administración. Las funciones de la Comisión vendrán determinadas nuevamente por “la ley, los estatutos sociales o, de conformidad con ellos, el reglamento del consejo de administración” y, en cualquier caso, llevarán a cabo (i) la evaluación de las capacidades de los miembros del Consejo de Administración, para lo que elaborarán los correspondientes informes a la hora de nombrarse tanto al Presidente y Vicepresidentes como al Secretario y Vicesecretarios, (ii) establecer objetivos del sexo menos representado en el Consejo de Administración y orientar al propio Consejo sobre las acciones necesarias para ello, (iii) elevar al Consejo de Administración las propuestas de Consejeros Independientes por cooptación, (iv) informar las propuestas de nombramiento del resto de Consejeros, así como del personal de alta dirección, (v) procurar la correcta sucesión del Presidente del Consejo y (vi) proponer al Consejo la política de retribuciones de los Consejeros y Directores Generales.

 

La Comisión de Auditoría, del apartado quaterdecies, similar en regulación a la Comisión de Nombramientos y Retribuciones, tiene por función el control de interno contable, financiero, de riesgos y fiscal de la sociedad; siendo la encargada de emitir informe a la hora de elegir al auditor externo de la sociedad, de las relaciones con este y de emitir, antes de que el auditor lo haga, un informe sobre la independencia del auditor de cuentas. Sus miembros son, consejeros no ejecutivos, al menos dos de ellos independientes y uno deberá tener conocimientos y experiencia acreditados de contabilidad y/o auditoria.

 

A la hora de nombrar al Presidente y Vicepresidentes del Consejo y al Secretario y Vicesecretarios en su caso, es obligatoria la emisión por la Comisión de Nombramientos y Retribuciones de un informe en el que se valore la experiencia e idoneidad de los candidatos presentados por el Consejo para su nombramiento. Dicho informe será también necesario de producirse la separación del Secretario y Vicesecretarios.

 

En lo relativo al nombramiento de los miembros de ambas Comisiones, se ha de acudir al artículo 529 duodecies, del que resultan Consejeros no ejecutivos aquellos que no desempeñan funciones de dirección en la sociedad o en su grupo, sin importar la estructura jurídica bajo la que se haya organizado dicha labor. Los Consejeros independientes son aquellos nombrados por sus circunstancias personales y profesionales y que no se verían afectados por sus relaciones con la sociedad o sus directivos. No pueden ser considerados tales quienes hayan sido empleados o consejeros ejecutivos de la sociedad en los últimos 3 o 5 años; quienes reciban de la sociedad o del grupo cantidad alguna por concepto diferente de la mera actuación como consejero; quienes mantengan relación de negocios con la sociedad, ya sea a titulo personal o como accionista “significativo”, consejero o alto directivo de la sociedad prestadora de servicios, entre las que se incluirá a asesores y consultores; tampoco serán consejeros independientes los cónyuges de consejero ejecutivo o alto directivo de la sociedad.

 

Una vez vistos estos órganos y el contenido general de esta “reforma del buen gobierno” quedará por ver la realidad de la misma pues ¿realmente van a existir en los Consejos de Administración Comisiones absolutamente independientes, que planten cara al propio Consejo y representen idílicamente a las minorías de accionistas? ¿o terminarán siendo más bien órganos dónde poder acomodar a personas que en su día fueron útiles para la sociedad?

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