¿Cómo elegir tu Master de Abogacía?

 Silvia Canal Méndez

 

Y parece que llegó el momento de pararse a pensar en el futuro que nos depara, estamos en el último año de la carrera y nos empieza a entrar el pánico sobre que será de nosotros una vez acabados nuestra etapa universitaria. Mi primer consejo: ¡QUE NO CUNDA EL PÁNICO!, se que es difícil, yo también pase por este momento y cundió (y mucho), pero hoy y desde aquí quiero ayudaros a que os centréis en los puntos que a mi parecer son mas importantes.

 

¿Por qué tengo que hacer el Máster?

 

Esta es la primera pregunta que se me pasó por la cabeza “¿Por qué?”, y es bastante simple de contestar, porque desde la entrada en vigor de la Ley 34/2006 de Acceso a la Abogacía, todos los graduados en Derecho debemos, después de, al menos cuatro interminables años, estudiar un año adicional para prepararnos para el querido Examen Oficial de Abogacía.

 

En mi caso, al no tener que trabajar mientras estudiaba, ni siquiera me planteé el realizar un master online o no presencial, pero es una opción que debes plantearte si te encuentras trabajando y no dispones del tiempo necesario para asistir a clases.

 

¿Cuáles son las características importantes en las que basar la decisión?

 

Quizá existan muchas más particularidades, pero en mi opinión las más importantes pueden ser las siguientes:

 

1) Objetivos del curso y calidad del programa: Es importante que el Master habilitante tenga la mejor calidad posible, ya que al fin y al cabo es éste programa el que terminará por darte el último empujoncito al mundo laboral. A su vez, los objetivos deben ser los de preparar de la mejor manera posible a los futuros profesionales.

2) Profesorado: Una buena calidad en el profesorado siempre es un punto a favor hacia dicho Máster. Además, puede ser también muy interesante que parte del profesorado provengan de los grandes despachos, tanto nacionales como internacionales, de tal manera que puedan prepararnos para el mundo real desde su propia experiencia.

3) Networking: Para mí, antes de comenzar el Máster esta palabra no significaba nada. Ahora bien, desde el primer día de clase siempre se nos ha insistido en la importancia de conocer gente y entablar relaciones con ellos con la finalidad de conseguir trabajo o potenciales clientes. Por ello, un buen Máster puede conseguirte una buena red de contactos.

4) Bolsa de empleo: Otro punto que debe ser muy importante a la hora de elegir Máster. Cuanta más calidad tenga la escuela, mejor serán las ofertas de empleo que te pueden dar desde la escuela. Además es importante a la hora de conseguir tanto las prácticas obligatorias de final de Máster como la probabilidad de poder conservar tu posición en dicho despacho.

5) Procesos de selección: Un duro proceso de selección suele ser sinónimo de un buen Máster, pero no te preocupes, si has conseguido llevar adelante una carrera como Derecho, este punto no debe resultarte difícil. En los procesos de selección no suelen darle demasiada importancia a los conocimientos jurídicos, porque al fin y al cabo estás intentado entrar en ese centro para que te preparen, pero si es importante que lleves un buen nivel de ingles y ágil capacidad lectora y numérica. Es quizá esta última prueba la que personalmente me pareció más difícil, ya que las personas que venimos de letras no solemos tener destreza con los números.

 

 

¿Dónde me puedo informar sobre los diferentes tipos de Máster?

 

Ahora que ya hemos apuntado las características en las que nos debemos de fijar llega el momento de ponerse a buscar información de los distintos tipos de Máster que existen, pero…. ¿dónde puedo informarme?.

 

En primer lugar, podrías informarte sobre los Máster que imparten en la universidad donde has estudiado, pero quizás quieres saber algo más allá.

 

Está bien, coge tu ordenador y a buscar. Te recomiendo que no te des el atracón en una tarde, debes mirar poco a poco, comparar programas e ir descartando aquellos que por una razón u otra no te atraen.

 

A continuación, debes plantearte la temible pregunta…

 

¿Quiero hacer un Máster doble o uno simple? ¿En España o en el extranjero?

 

Ambas opciones tienen sus ventajas y sus inconvenientes. Al realizar un Máster doble, además de prepararte para el Examen Oficial de Abogacía consigues una especialización y al realizarlos de manera simultanea ahorras más tiempo que al hacerlos por separado.

 

Otra opción que me había planteado era la de realizar en España el Máster habilitante y estudiar a continuación uno de especialización en el extranjero, ya que están muy bien vistos a la hora de buscar trabajo y tienes la ventaja de que si estudias en el extranjero tu nivel de conocimiento del idioma sea tal alto que tanto empresas nacionales como internacionales se interesen en tu perfil.

 

¿Y que pasa con el precio?

 

Por último y no por ello menos importante, llegó el momento del precio. A nivel nacional, la horquilla de los precios comienza a partir de los 1.500 euros para un Máster simple, llegando a unos 30.000 euros un programa doble en una escuela de negocios. Nadie mejor que tu sabrá hasta donde puedes permitirte llegar. Si aun estás al principio de tu carrera, joven prejurista, te recomiendo que trabajes los veranos si quieres invertir en tu educación.

 

¿Qué hice yo?

 

Valorar todas las opciones. Cogí una hoja Excel y añadí todos los Master: nombre de la escuela, precio del programa, posición en ranking (de existir), ciudad, coste de vida en la ciudad, requisitos de entrada, si el programa era simple o doble y, por supuesto, pros y contras (esto último de forma más subjetiva). En una misma hoja todo, nacionales y extranjeros, simples y dobles, baratos y caros. Con colores, de un vistazo podía verlo todo.

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Comentarios: 1
  • #1

    Francisco (sábado, 21 noviembre 2015 20:08)

    Es curioso, porque yo hice lo mismo que tú. Lo hice en la Nebrija, a distancia. ¿Y tú?