Las huelgas en la historia del fútbol español

Alberto González Andrades

 

Estos últimos días sobrevuela España un temor de alas negras. “La culpa es del Gobierno, que nos da donde sabe que duele” dice un ciudadano anónimo. ¿Qué es lo que aterroriza a la población española? Posiblemente lo peor que podía suceder desde el robo a la Selección en el Mundial de Korea: una huelga de futbolistas. Ya perdimos el panem y ahora nos quitan el circenses.

Como diría el presidente de gobierno de la mejor película rancia de Hollywood, ¿a qué nos enfrentamos? Pues, ni más ni menos que, a la quinta huelga en la historia del fútbol, de las que hacemos un repaso para ver como han cambiado las cosas:


  • Corría la jornada 23 y en la primera huelga convocada por la AFE (1979) parece que los futbolistas eran unos currantes más a juzgar por las peticiones del sindicato: eliminación del derecho de retención (bastaba con que el club mejorase el sueldo al jugador para que este no pudiese marcharse), eliminación de limites de edad y cotizar en la Seguridad Social (así vivían por entonces nuestros gladiadores).
  • 1981. Esta vez la AFE paró la Liga antes de empezar. No se jugó la primera jornada y para la segunda los equipos jugaron con los juveniles (que cosas… cubrir las bajas de una huelga con otros trabajadores). ¿Qué consiguieron? Principalmente que se les pagase lo debido y que no hubiese que alinear obligatoriamente a menores de 20.
  • Como la AFE no consiguió todo lo que quería se convocó otra huelga como esta vez, a falta de tres jornadas. Fue un fracaso que se solventó con acuerdo. Como curiosidad, se pretendió que los jugadores recibiesen parte de los ingresos televisivos de los clubes.
  • En 1984, lo jurídicamente relevante es que nuevamente los equipos (que ya habían aprendido de 1981) alinearon a los juveniles en la primera jornada de huelga. Los Tribunales decidieron que esta triquiñuela de los clubes dejaba vacía de contenido las huelgas de futbolistas y lo prohibió. Esta vez consiguieron que los jugadores participaran de las negociaciones de derechos televisivos y, nuevamente, el pago de deudas a futbolistas.
  • Después de estos ajetreados cinco años, llegamos sin huelga hasta 2013, aunque siempre ha habido amenazas de huelga. La más curiosa fue la de 1997, en la que se pedían limitaciones a la contratación de futbolistas extranjeros. Se llegó a un acuerdo para la limitación de extracomunitarios (recomendada lectura de la STJUE Bosman, p. 92 y ss.).
  • Por último, la huelga de 2011. También se convocó con exito para la primera jornada, se llegó a acuerdo y se consiguieron una serie de derechos, especialmente para aquellos jugadores de clubes en situación financiera “complicada” (resolución de contrato ante impago continuado o el FOGASA de la AFE entre otras). Otro punto relevante, jurídicamente hablando, fue que la jornada perdida de huelga se recuperó, trasladándose a la ultima de la vuelta.


Y ahora viene lo gordo. La prensa ha considerado oportuno recalcar que las jornadas perdidas por la huelga (en principio la correspondiente al 16 de mayo) no son recuperables, por lo que la Liga podría terminar antes de tiempo. También consideran que la RFEF ha tomado las medidas oportunas con un cierre patronal (vease el comunicado oficial aqui: http://goo.gl/s2mY2Q, en el que no se menciona nada de un cierre patronal sino la justificación de la huelga), mientras que la LFP por su parte ha procedido a denunciar la huelga por considerarla nula (comunicado aqui: http://goo.gl/vs8MWw). Al final, en mitad de todo este embrollo está el aficionado, que acaba mareado por la prensa, la LFP, la RFEF, la AFE y sin partidos.

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